¿Cuantas veces nos hemos preguntado los errores que cometemos?, normalmente no somos capaces de admitir que nos equivocamos en la vida, siempre somos perfectos.
Y la cruda realidad es que si nos equivocamos, con muchas cosas en nuestra vida.
Nos equivocamos cuando queremos hacer algo bien y lo único que estamos haciendo es meter la pata.
No sabemos mirar dentro de nosotros y sacar simplemente el yo que tenemos dentro, ¿por qué no somos capaces de ser nosotros mismos?
Hablo ahora por mi misma, durante toda mi vida, he estado pendiente que los que estuvieran a mi alrededor estuvieran bien, que yo siempre estaba ahí, costase lo que costase, cuando esas personas lo único que te dan son desengaños, y que posiblemente solo se rían de ti.
Mi gran miedo es la soledad, y o sorpresa me a tocado estar sola.
La ilusión de mi vida era formar una gran familia, y o sorpresa todo eso se rompió, pues nunca me han querido.
La soledad me acompaña desde hace muchos años, y todavía no nos hemos hecho amigas.
Me gustaría arreglar el mundo y solo he conseguido destruir en parte el mío.
¡Cuantos errores he cometido! por entregarme en cuerpo y en alma, ahora estoy hundida en el fango precisamente por esos errores acumulados, no soy perfecta, se que nunca lo seré, pero me gustaría tanto pensar que en algún rincón de este mundo hay alguien esperando darme su amor incondicional, como lo doy yo, alguien que no le importe si soy gorda o baja, o fea, alguien que mira dentro de ti, y piensa, realmente lo que me da es lo mas valioso que tiene, su amor.
Pero vivimos en un mundo donde la belleza física es lo principal, y tener una cuenta en el banco.
Yo ahora mismo solo tengo amor por dar, de eso me sobra, pero mi cuenta esta ya ni en números rojos, esta en números negros. Y eso no interesa.
Yo nunca me pare a mirar si el bolsillo de los demás estaban llenos, miro a los ojos y puedo encontrar otras cosas mucho mas valiosas.
No hace mucho tiempo fui una chica joven delgada bien cuidada, pero enferme, y engorde, y esa figura que llamaba la atención desapareció, entonces fue cuando me di cuenta, pero solo se fijaban en mi tipito, y en lo tontita que era siempre dispuesta a complacer a los demás.
Ahora como ya no estoy igual, ni siquiera se para nadie a mirar en mis ojos.
Puede que nunca hubo nadie así, y puede que ya nunca lo haya, pues los te quiero que escuche ya no estoy muy segura que fueran sinceros.
Cometí el gran error de pensar que las personas aunque no perfectas si tienen un buen corazón, y que gran equibocación.
Tienes dinero.... te quiero, no lo tienes pues ya no me sirves.
Que pena.
lunes, 25 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario